miércoles, 30 de mayo de 2007

3er. Artículo Análisis



La Tercera. Fecha edición: 22/05/2007 01:00 Por: Elizabeth Simonsen


Según Harald Beyer, del CEP, entregar educación de calidad a un menor vulnerable costaría $67 mil al mes.

Cuánto cuesta educar a un niño

Muchos han planteado que la subvención actual y la preferencial para los alumnos de escasos recursos que se tramita en el Congreso son insuficientes. Por ello, le consultamos a un experto cuánto sería la subvención ideal y a tres colegios exitosos cuánto invierten en la educación de sus alumnos.

* Actualmente, la subvención es de $31.000 para básica y $37.000 para media. Y aumentaría en $18.000 más para los alumnos vulnerables, según el proyecto de ley que se discute en el Congreso.

Uno de los tópicos más esperados del discurso presidencial del 21 de mayo era el financiamiento de la educación. Porque, para muchos, el actual esquema de subvención escolar requiere de urgentes cambios. Primero, porque contempla una asignación pareja para todos los alumnos, independiente de su nivel socioeconómico, cuando hay consenso en que educar a un niño pobre involucra más recursos, y porque el monto establecido para la subvención -de unos $31 mil para básica y $37 mil para media- fue fijado en los 80 sin un análisis de por medio.
De allí que muchos se pregunten cuánto cuesta educar realmente a un niño. El investigador del CEP, Harald Beyer se hizo el mismo cuestionamiento y llegó a un cálculo preliminar: entregar enseñanza de calidad a un niño de escasos recursos implicaría $67.129 mensuales. Esto significaría duplicar el monto que se entrega actualmente e incluso aumentar en 40% lo planteado por el gobierno en el proyecto de subvención preferencial que se tramita en el Congreso ($18.000 adicionales). Sin embargo, aún está lejos de lo que gastan los colegios particulares, los que, según datos de Beyer, invierten, en promedio, $142 mil mensuales.
Para llegar a los $67 mil, Beyer consideró algunos parámetros que se registran en colegios subvencionados y en particulares de costos reducidos con buenos resultados académicos. Por ejemplo, salarios a los docentes relativamente superiores a los de los municipales, gastos generales y de capital que consideran una infraestructura mediana y, una estructura de equipo directivo fuerte y con buenas remuneraciones. Claro que la propuesta considera dos cursos por nivel, de kinder a cuarto medio, y un tamaño por curso de 40 alumnos promedio. Hoy, en cambio, en el sector municipal el promedio es de 32 alumnos por curso. Además, contempla reforzamiento, apoyo psicopedagógico y talleres de sociabilización, dado que se trata de alumnos con menor capital sociocultural.

Cirugía a la subvención
Uno de los aspectos más importantes de la propuesta de Beyer, consensuado entre la mayoría de los expertos en el tema, aborda modificar el sistema de financiamiento compartido. Actualmente, existen dos tipos de colegios subvencionados: los que funcionan sólo con lo que les entrega el Estado, y los que, además, cobran mensualidad. Pese a que se establece que, a medida que aumenta el aporte de los padres, disminuye la subvención estatal, esto es casi mínimo. Así, por ejemplo, un colegio subvencionado que pide $56 mil mensuales por alumno, dispone de una suma para invertir por estudiante que triplica a uno que no cobra nada aparte.
Lo que propone Beyer, entonces, es ir disminuyendo la subvención a medida que aumenten los aportes de cada familia al colegio. En todo caso, para el experto esto debe ir acompañado de un esquema de aseguramiento de la calidad y de cambios institucionales que eviten que los mayores recursos del Estado a la educación queden en manos de los municipios o de los gremios.



ANÁLISIS: CUÁNTO CUESTA EDUCAR A UN NIÑO


“A partir de 2008 se destinarán US$650 millones adicionales para la educación escolar, con lo que por primera vez el presupuesto en educación excederá los US$5.000 millones. “; “Aumento de subvención preferencial para los niños y niñas más vulnerables” (Michelle Bachelet Jeria, Pdte. de la República, en su rendición de Cuenta Pública el día 21 de Mayo de 2007). Y seguimos viendo que a pesar de los esfuerzos que el gobierno de nuestro país está haciendo frente al tema de la educación, no alcanza a cubrir el mínimo necesario para entregar con buenos elementos la enseñanza que nuestros niños y jóvenes requieren, sin considerar a aquellos sectores de mayor vulnerabilidad, los que necesitan mayor atención y recursos financieros, y a los que ya se les considera con mayor subvención.

Sabemos que no todos los municipios cuentan con dinero necesario para aportar en esta importante pieza de cada comuna, y que los establecimientos dependientes de este mismo, no reciben el pago de subvención o aporte por las familias de sus pupilos, por lo que deben ingeniárselas para poder impartir los conocimientos, y que estos a la vez, sean del interés de los educandos.

Pudimos ser partícipes el día 21 de Mayo de 2007, -y momento esperado con gran expectación- cómo nuestra autoridad máxima nos informaría sobre qué se haría frente a este tema, y para gran sorpresa de muchos, escuchamos acerca de la gran inversión que se hará el próximo año en educación, y eso se considera, pero no es lo adecuado aún para poder entregar una enseñanza de calidad a nuestros adultos del mañana, con eso ¿qué esperanzas nos queda como nación?, si no somos capaces de entregarles en estos momentos lo que necesitan para potenciar sus habilidades, y para contribuir a un país más desarrollado.

¿Qué podemos hacer frente a esta situación?, ¿qué consuelo nos queda mientras se espera?. Una de las respuestas a estas interrogantes, es que al momento de ser aprobada la Ley General de Educación, en la que se expresa claramente el fin de las discriminaciones absurdas en cuanto a niveles socioeconómicos, y con superior aporte a los sectores vulnerables, se pretende lograr una mayor responsabilización de los sostenedores, educadores y establecimientos “en el mejoramiento de la calidad de la Educación” (L.G.E, 9 de Abril de 2007). Algo así como nos hizo recapacitar el libro “El grito manso” (Paulo Freire), en que el Estado es el encargado de entregar los recursos adecuados a los educadores para que impartan la educación, y si ellos no lo hacen, entonces ¿quiénes?.

Y eso es lo que esperaremos pacientemente se haga realidad. Hay que recordar que nuestros niños de hoy son “la semilla del cambio” (R. Martin, 10 de Marzo de 2007), es decir el futuro de nuestro país, de la humanidad, y que debemos estar dispuestos, conscientes y alertas a cada duda que nos presenten, y a entregar lo mejor de nosotros para que tengan una buena educación, y que sepan que todo se puede lograr a través de ella, que en la vida para surgir, no existe el azar, sino, el esfuerzo que cada uno apueste para poder lograr las metas que nos vamos proponiendo a través del correr la vida.

"El conocimiento es la mejor inversión que se puede hacer." (Abraham Lincoln, Pdte. de EE.UU.), bajo esta frase, dejo la inquietud para meditar sobre lo que queremos lograr, y con qué aportar como PROFESORES, pues "Un profesor trabaja para la eternidad: nadie puede decir dónde acaba su influencia." (Henry Brooks Adams), y nuestro legado quedará grabado en más de alguno de nuestros educandos, el día de mañana.

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